Simulador
Cada entrada se juega tiro a tiro con la probabilidad que da el promedio de cada jugador. La ventaja la calcula la misma tabla ABC que usan los torneos. Juegue una partida, luego mil, y al final corra la escalera completa de categorías.
Una partida
Elija la categoría y el promedio de cada jugador.
Mil partidas del mismo cruce
Una partida la decide el día. Mil partidas dicen la verdad: mire cómo crecen las barras y cómo se acercan a la línea blanca, que es lo que predice la teoría.
La escalera de categorías
Por qué los niveles van donde van. Dentro de cada nivel, sin hándicap, el mejor no debería ganarle al peor más de 79 de cada 100 puntos (el empate vale medio): esa es la frontera. Entre niveles, sin hándicap, el de arriba arrasa; con la ventaja de cada pareja, todos los cruces quedan en la misma franja.
Modelo: en cada entrada el jugador sigue la serie con probabilidad promedio ÷ (1 + promedio), así que en promedio hace justo su promedio por entrada. La línea blanca es el cálculo exacto; la punteada, la frontera del nivel. Profesional y Primera se miden por separado aunque la regla los deja en un solo escalón: a Profesional lo marcan las Copas del Mundo.
Planear un torneo
¿Cuántos esperan, cuántas mesas tiene y cuántas horas? El planeador calcula cuánto dura cada formato y le dice cuál conviene: en tres bandas con el modelo de ejecuciones de la app (cada jugador ejecuta una vez por entrada y una más por carambola); en pool con los minutos que dura una mesa en su sala. Son tiempos aproximados. Si nada cabe, propone acortar la partida.
Pool: no hay modelo de ejecuciones; la partida dura las mesas que se juegan (en una carrera a 5 entre parejos se juegan 7,5 mesas en promedio; a 7, unas 11) por los minutos de cada mesa, que usted ajusta a su sala. Son tiempos aproximados. Cada fase ocupa turnos de mesa: partidas ÷ mesas, pero en grupos ningún jugador juega dos partidas a la vez, así que un grupo de 3 necesita 3 turnos y uno de 4, 3, por más mesas que haya. Se suman 20 minutos de llegada y sorteo de mesas. Son estimaciones con el promedio medio: los torneos reales se alargan con los descansos y las partidas que se demoran.